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La Coctelera

"La Vida es Sueño"

Rosaura, acompañada de su criado Clarín, vuelve a su patria, Polonia, vestida de hombre y con una espada de su padre, al que no conoce, que le dio su madre al morir. Ella también busca a Astolfo, sobrino del rey de Polonia, que la ha seducido y abandonado. Rosaura y Clarín se encuentran a un hombre en una torre que resulta ser Segismundo, el heredero del rey, encerrado en la cárcel porque de pequeño un oráculo predijo que sería un mal rey. Clotaldo, el instructor de Segismundo, los detiene pero no los mata, porque se da cuenta de Rosaura es su hija. Llega el rey que decide probar si Segismundo es realmente malo. Lo narcotizan, lo llevan a palacio y lo tratan como a un príncipe, pero mata a un criado, insulta a Astolfo y trata de abusar de Rosaura. El rey Basilio piensa que los oráculos tenían razón y devuelve a la torre a Segismundo, que, al despertarse, cree que todo fue un sueño. Finalmente una revuelta popular contra el rey y Astolfo hace que liberen a Segismundo, que perdona a su padre. Rosaura y Astolfo se casan finalmente y Segismundo hace lo propio con Estrella.

En la primera jornada Rosaura y Clarín llegan a la torre, donde se encuentran a Segismundo. Clotaldo los detiene y decide matarlos pero al ver la espada los perdona. En la segunda jornada el rey Basilio idea el engaño para descubrir como es Segismundo, pero al demostrarse su crueldad es devuelto a la torre y le hacen creer que es un sueño. En la última parte el pueblo se subleva y consigue la corona para Segismundo, que perdona a su padre.

El tema fundamental de la obra es la liberta. Otros temas que abarca la obra son el honor, el amor, el poder o la compasión.

En cuanto a la estructura externa, “La Vida es Sueño” está dividida en tres jornadas, divididas a su vez por diversas escenas. En la estructura interna presenta la fórmula de “presentación, nudo, desenlace” que se corresponde cada uno con las tres jornadas. En todo el teatro calderoniano predomina la unidad de acción, a diferencia del teatro de Lope de Vega.

La única excepción que presenta la obra en cuanto al teatro clásico es que presenta una doble trama. La primera es la historia de Segismundo, de su reclusión, de la prueba a la que es sometido y su liberación. La segunda trama es la historia de Rosaura, de su regreso a Polonia, de los hechos que le ocurrieron con Clotaldo y Astolfo y su final matrimonio con este último. Aunque la obra tiene dos tramas, Calderón consigue no romper con la unidad de la obra, puesto que ambas historias discurren paralelas.

“La Vida es Sueño” se adelanta dos años a la publicación del “Discurso del Método” de Descartes. Segismundo se plantea lo que en filosofía se conoce como problema crítico: ¿la vida es sueño?, ¿el mundo es real o una alucinación? La obra nos cita los problemas del libre albedrío que defiende la iglesia y la predestinación que defienden los protestantes. Esta obra marcó un comienzo en obras filosóficas en España.

En cuanto a la métrica, Calderón solo una seis estrofas durante toda la obra: romances, redondillas, silvas, quintillas, décimas y octavas reales.

“La Vida es Sueño”, al tratarse de una obra dramática, deposita casi la totalidad de la importancia en el diálogo. La acción temática tenemos que imaginárnosla a través del diálogo. Tiene tres funciones: crear la acción dramática, completar la configuración de los personajes en cuanto a su carácter se refiere y de informar del espacio y del tiempo donde sucede la acción. El diálogo siempre se produce entre dos o más personas, pero cuando uno habla para sí se llama monólogo, o también conocido como soliloquio. En esta obra hay dos muy importantes que hace el personaje principal: uno en la primera jornada, donde se plantea el problema de la libertad y el otro al final de la segunda jornada y cuyos últimos versos dan título a la obra. El monólogo nos indica las reflexiones y los pensamientos privados de cada personaje. Sabemos cuando empieza porque en el texto aparece la palabra “(aparte)”. Las acotaciones también forman parte del diálogo y son orientaciones que indican movimientos, espacios, etc.

Calderón pone de manifiesto todo el esplendor del Barroco en el uso de la lengua y del estilo. Esta obra tiene características de las dos principales corrientes del Barroco. Del conceptismo podemos mencionar la paradoja, el razonamiento y la antítesis, además de su abundante carga de abstracción filosófica y teológica. Del culteranismo, la gran cantidad de metáforas, cultismos, imágenes y figuras para aportar a la obra su decorado verbal. El lenguaje empleado en “La Vida es Sueño” es fruto de una esmerada elaboración retórica donde se pone de manifiesto una gran variedad de recursos estilísticos propios del siglo XVII. Por último mencionar como peculiaridad la abundancia de soliloquios.

Por todo esto, “La Vida es Sueño” se ha convertido en una obra muy importante y en un referente en la dramática española.

Quevedo y el conceptismo

El conceptismo es una tendencia literaria del Barroco que se basa en la asociación ingeniosa entre palabras e ideas. Se caracteriza por la concisión de la expresión y la intensidad semántica de las palabras, que se cargan de significados, adoptando varios sentidos. De este modo aparece el lenguaje polisémico. Los recursos formales más usuales son la elipsis, la disemia, la polisemia, la antítesis, el equívoco, la paradoja, la paranomasia y la dilogía. Es estilo conceptista se hace lacónico y sentencioso. Para dificultar el mensaje, el conceptismo opta por concentrar el máximo pensamiento en el mínimo de forma y escoge prioritariamente la prosa. El conceptismo se funda en la agudeza del ingenio. El autor más destacado que siguió esta corriente fue Quevedo.

Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas fue un escritor del Siglo de Oro español. Su infancia transcurrió en la corte, rodeado de nobles. Era superdotado, cojo, gordo y corto de vista. Estudió en la Universidad de Alcalá de Henares. Se ganó la amistad de Lope de Vega y de Cervantes, pero nunca se llevó bien con Góngora. Fue desterrado al a torre de Juan Abad, pero cuando ocupó el trono Felipe IV se le levantó el castigo. Llevaba una vida desordenada: fumaba mucho y frecuentaba las tabernas y los lupanares. Tras ser liberado de un encarcelamiento en León por escribir un texto contra el conde-duque de Olivares, se marcha de nuevo a la torre de Juan Abad. Falleció poco después en un convento de Villanueva de los Infantes.

Dentro de su obra encontramos poesía, prosa y algunas traducciones. La obra poética de Quevedo consta de novecientas poesías. Los poemas son de tipo morales, satíricos, amorosos, religiosos, etc; e introducen la misma variedad en las formas: sonetos, canciones, epístolas, romances... En términos generales, su obra poética se puede dividir en tres grupos: las poesías de tono grave e intención doctrinal, las poesías amorosas y las poesías satíricas.

  • Entre las primeras encontramos las composiciones de asunto ascético, en las que desarrolla el desprecio de las falsas apariencias, la fugacidad de la vida terrenal, la caducidad de los bienes materiales; en definitiva, las ideas acerca de la muerte y el desengaño. Quevedo se expresa a través de un profundo y doloroso pesimismo.
  • En las poesías amorosas, el esteticismo y el ingenio retórico sustituyen a las reflexiones sobrias y austeras de su poesía moral. Por ejemplo, el magnífico”Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra...”
  • En sus composiciones satírico-burlescas se tratan temas que van desde los asuntos más graves a los más insignificantes. Emplea el metro corto con versos endecasílabos. Quevedo extrema el conceptismo por medio de juegos de palabras, dilogías y antítesis. Dentro de este grupo son muy conocidos los poemas dedicados a Góngora, como el que describía su nariz.

En su obra Quevedo transmite la dualidad propia de su carácter: por una parte un tono grave y moral y por otro un tono humorístico. Es en Quevedo en quien mejor se comprueba el tema del desengaño y también descubre la verdad indiscutible de la muerte.

Lo más original de su obra radica en el estilo. Es amigo de la concisión, de la elipsis y del juego de palabras mediante el abuso de la anfibología. Era muy amante de la retórica. De léxico muy abundante, creó muchos neologismos. En su sátira se acerca a veces a la estética del expresionismo al degradar a las personas mediante la reificación y a la animalización. Realizó un cancionero petrarquista casi perfecto. Destacan sus sonetos metafísicos y sus salmos, donde se exponen su más íntimo desconsuelo existencial. El cauce preferido para la abundante vena satírica de la que hizo gala es sobre todo el romance, pero también la letrilla.

Góngora y el culteranismo

Los temas de la lírica del siglo XVII son muy variados. Los poetas siguen inspirándose en la temática renacentista, pero en el Barroco se convierten en juegos retóricos y conceptuales. Cuando se habla del amor se sigue una línea petrarquista. La naturaleza pierde la visión platónica y se convierte en un fondo decorativo. Las recreaciones mitológicas se usan como recursos poéticos de carácter estético y simbólico. Pero el tema más significativo va a ser el desengaño que se presenta desde diversas perspectivas. Como principales manifestaciones temáticas del desengaño aparecen la fugacidad del tiempo y las reflexiones sobre la muerte. En contraste al tono melancólico y desilusionante existe una corriente cómico-burlesca basada en la sátira mordaz y jocosa de fuerte sentido crítico a la vez que humorístico. Junto a las formas tradicionales como son las seguidillas, los villancicos, cantares y, sobre todo, romances, se cultivan formas cultas como el soneto, la silva, la décima o la fábula poética.

El culteranismo es una tendencia literaria del Barroco que comparte con el conceptismo la intención de enrarecer la expresión separándola del equilibrio: pero con el procedimiento opuesto de dilatar el significado, no para aclararlo, sino para impresionar y confundir al lector. Se caracteriza por: la ornamentación sensorial del verso (aliteraciones, epítetos...), la sintaxis compleja y latinizante, el hipérbaton, los cultismos, la nobilización de lo humilde y la rustificación de lo noble, la abundancia de paráfrasis y la intertextualidad entre autores latinos, griegos y modernos. Su máximo exponente fue Góngora.

Luis de Góngora y Argote fue un poeta y dramaturgo español que nació en Córdoba en 1561. Estudió en Salamanca y fue canónigo de la catedral de su ciudad natal. Felipe III le nombró capellán real. Era jovial y hablador, muy sociable y amante del lujo y de las diversiones profanas. En la época fue tenido como maestro de la sátira, aunque no destacó tanto como Quevedo. Murió de una enfermedad grave a los 65 años de edad.

Góngora compuso dos obras teatrales, pero fue en la poesía donde destacó. Su obra poética se divide en dos grupos: por un lado las composiciones en metro corto y de inspiración popular; por otro, su poesía cultista en versos endecasílabos. Durante toda su vida no dejó de escribir perfectos sonetos sobre todo tipo de temas, aunque fueron los poemas mayores los que ocasionaron la revolución culterana y el tremendo escándalo subsiguiente, ocasionado por la gran oscuridad de los versos de esta estética. Estos poemas son “La Fábula de Polifemo y Galatea” y las “Soledades”.

La primera está escrita en octavas reales. Nos habla de un tema mitológico: el cíclope Polifemo se enamora de la ninfa Galatea y enfurece de celos al conocer los amores de ella con un pastor al que Polifemo transforma en río al arrojarle una piedra. El poema está lleno de imágenes, metáforas y recursos retóricos de un barroquismo exagerado como el tono hiperbólico.

Las “Soledades” es un poema dividido en cuatro partes de las cuáles Góngora solo escribió la primera y parte de la segunda. Está escrito en silvas. La “Soledad primera” trata de un náufrago joven que arriba a una costa y es recogido por unos cabreros. El valor de la obra es más lírico que narrativo. Las “Soledades” causaron un gran escándalo por su atrevimiento estético y su oscuridad hiperculta. Gracias a este poema el léxico castellano se enriqueció.

Lo más importante de su producción en metros cortos tradicionales son las letrillas y los romances. La belleza de sus poemas en la unión de los recursos; canciones, estribillos y rimas asonantes aparecen estilizados por antítesis, metáforas e hipérboles. Las letrillas oscilan entre lo sentimental y lo satírico. La perfección formal y la belleza de los efectos sensoriales convierten a Góngora en el principal cultivador, junto con Lope de Vega, del Romancero Nuevo.

Góngora pretendía crear un mundo de belleza absoluta. Para ello se ayudaba de un lenguaje culto. El recurso más característico es la metáfora. Los efectos de sonoridad y color se consiguen por medio de cultismos. Además de estos, usó los demás recursos que caracterizan al culteranismo.

Cervantes y "El Quijote"

Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares. De su infancia se sabe muy poco. Su padre era cirujano y su familia era modesta. No llegó a cursar estudios universitarios y le gustaba mucho el teatro. Se trasladó a Italia donde se sumergió en el estilo y arte italiano. Participó en la Batalla de Lepanto formando parte de la armada cristiana. Tuvo serias heridas en una mano y por eso se le conoce como <<el manco de Lepanto>>. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en dicha batalla. Durante su regreso una flota turca hacen presos a Miguel y a su hermano Rodrigo y los encarcelan en Argel. En los cinco años de aprisionamiento Cervantes, hombre fuerte de espíritu, trató de escapar en cuatro ocasiones. Gracias a los 500 escudos tan arduamente reunidos, Cervantes es liberado. Se traslada a Portugal con el fin de pagar las deudas que había obtenido su familia. Contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios. Después viaja a Andalucía y se establece en Sevilla. Tras ser encarcelado viaja a Valladolid y publica la primera parte de “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” en 1605. Antes de publicar la segunda parte escribió las Novelas Ejemplares. Murió en Madrid en 1616 y un año después se publicó “Los Trabajos de Persiles y Segismunda”.

Cervantes cultivó los tres géneros literarios y fue en la novela donde triunfó, aunque a él le gustaba más el teatro y la poesía.

  • Cervantes se afanó en ser poeta. Declaró haber compuesto un gran número de romances. El único poema narrativo extenso que escribió es “El Viaje del Parnaso”. Está formado por tercetos encadenados, donde el autor critica a algunos poetas españoles. Narra de forma autobiográfica un viaje al monte Parnaso a bordo de una galera dirigida por Mercurio. Reunidos allí muchos poetas se libra una batalla y el protagonista regresa de nuevo a su hogar.
  • El teatro fue la gran vocación de Cervantes. Sin embargo su éxito fue efímero ante el exitazo de la nueva fórmula dramática de Lope de Vega. El teatro de Cervantes poseía un fin moral y se aferraba a las tres unidades de acción, tiempo y lugar, mientras que el de Lope rompía con ellas. Es en el entremés donde luce todo su esplendor el genio dramático de Cervantes. En sus piezas mayores, su teatro ha sido poco apreciado, a excepción de la que representa el ejemplo más acabado de imitación de tragedias clásicas: “El Cerco de Numancia”.
  • Miguel de Cervantes cultivó los géneros narrativos habituales del siglo XVI: la novela bizantina, la novela pastoril, la novela picaresca, la novela morisca, la sátira lucianesca y la miscelánea. “La Galatea” fue su primera novela. Forma parte del subgénero pastoril, es decir, es una égloga en prosa. Los personajes son pastores idealizados que relatan sus cuitas y expresan sus sentimientos en una naturaleza idílica. Está dividida en seis libros. “Los Trabajos de Persiles y Segismunda” fue su última obra y es una novela bizantina. La obra es importante porque rompe con el realismo que le caracterizó en sus anteriores obras. Además escribió las “Novelas Ejemplares” y “El Quijote”.

Cervantes escribió doce novelas cortas que reunió en una colección que llamó “Novelas Ejemplares”. Se suelen dividir en dos grupos. Las de carácter idealista se caracterizan por tratar argumentos de enredos amorosos con gran abundancia de acontecimientos. Las de carácter realista describen ambientes y personajes con intención crítica muchas veces. Dentro de este grupo está “El Licenciado Vidriera”. Trata de un licenciado que viaja a Italia y que pierde la razón por un filtro que le han suministrado y cree tener el cuerpo de vidrio. Finalmente acaba recobrando el juicio.

Miguel de Cervantes publicó en 1605 la mayor obra de la literatura española y una de las más importantes de la literatura universal titulada “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”.

El argumento de la obra es el siguiente: en un lugar de la Mancha un hidalgo de posición modesta ha perdido, leyendo libros sobre fantásticos caballeros andantes, la noción de la realidad y decide ponerse a imitar sus nobles hazañas idealistas. Pertrechado con viejas armas, y habiendo adoptado el nombre de don Quijote, hace una primera salida en busca de aventuras a lomos de su caballo Rocinante. Pronto regresará maltrechado, para volver a salir una segunda vez, acompañado ahora por un labrador vecino suyo, Sancho Panza, en calidad de escudero. Los descalabros se suceden. Las sucesivas peripecias permitirán recorrer los diversos estratos de la sociedad española del siglo XVII. Tras episodios diversos los amigos del hidalgo han urdido una farsa y aprovechan su locura para reintegrarlo al hogar, donde es atendido por sus familiares y donde todos procuran curarlo de su manía caballeresca. Sin embargo don Quijote emprenderá todavía una tercera salida en compañía de Sancho, dirigiéndose ante todo en busca de la dama de sus sueños, Dulcinea, figura imaginaria forjada por él con el vago recuerdo de una cierta aldeana que tiempos atrás le había encandilado. Los desengaños que amo y criado cosechan les llevarán de nuevo al camino de las libres aventuras. Al llegar a Barcelona, uno de los vecinos de nuestro hidalgo pueblerino que ha llegado disfrazado de caballero andante para sacar partido de su locura lo desafía, lo vence y le impone la condición de que abandone por un año el ejercicio de las armas. De este modo, don Quijote y Sancho deberán regresar a su aldea, donde el hidalgo cae enfermo y, recuperando el juicio, muere en medio de una general consternación.

La obra se estructura en torno a las tres salidas. Cada parte tiene una estructura circular: partida, aventuras y regreso. La primera parte del libro, que se corresponde a las dos primeras salidas, es de mayor acción y dinamismo, aunque demuestra menos madurez que la segunda. La acción principal se interrumpe en ocasiones para introducir relatos intercalados que constituyen ejemplos de novela corta. Esta primera parte se fundamente en el contraste entre los dos personajes protagonistas. Don Quijote es quien, desde su locura, recoge los más altos valores humanos: libertad, justicia, heroísmo... Sancho representa, desde su cordura, la sencilla bondad natural: interés desmesurado por lo material, lealtad, sentido común, satisfacción de los placeres mundanos y capacidad de ilusión por mejorar. En la segunda parte los personajes adquieren mayor identidad, más riquezas en su psicología y en sus conductas. En el protagonista se produce un proceso de desengaño. La transformación de Sancho también es significativa. Es el propio Sancho quien tiene que reanimar el espíritu y la fe en su amo a medida que este va desengañándose.

Las principales interpretaciones temáticas que se pueden hacer de la obra son: una crítica a los libros de caballerías, el enfrentamiento entre locura y razón o la consecución de unos ideales. Se pueden considerar subtemas la libertad, el amor, la utopía o la justicia.

“El Quijote” da lugar a muchas interpretaciones cuando hablamos del tema de realismo e idealismo. El libro presenta un fuerte contraste ya que, ambos protagonistas representan cada uno. Don Quijote representa el idealismo, movido por el amor y su deseo de bien y justicia para todos. Sancho Panza representa el realismo, movido por la ambición y el deseo de obtener el premio y los honores que su señor le ofrece. En “El Quijote” no hay lugar para el egoísmo: su vida es abnegación y sacrificio.

La principal característica del libro en cuanto al estilo es su falta de uniformidad. En la obra se recogen los distintos estilos de las diferentes formas narrativas desarrolladas a lo largo del siglo XVI: novela de caballerías, sentimental, pastoril... La novela tiene aparentemente un estilo sencillo y llano, aunque incluye un abundante léxico. El autor huye de toda afectación y artificiosidad, lo que no impide un manejo extraordinario de las figuras retóricas: ironías, juegos de palabras, antítesis, etc. Hay que destacar la maestría de Cervantes en los diálogos, que los convierte en elemento fundamental en la narración. Don Quijote varía su registro según las circunstancias entre un lenguaje arcaico y un lenguaje coloquial. Sancho usa en lenguaje vulgar lleno de refranes y proverbios. El resto de personajes adquieren su propia identidad expresiva según su condición social, lo que convierte a la obra en una de las primeras con carácter polifónico. Las técnicas que Cervantes ensaya en “El Quijote” son: la recapitulación, el contraste, el humor, el contrapunto, la suspensión y el perspectivismo.

En España, Cervantes no alcanzó a tener seguidores dignos de su nombre hasta la llegada del Realismo con Benito Pérez Galdós. Cervantes es y será uno de los mayores autores de la literatura universal junto a nombres como el de Dante o Shakespare.

El Barroco

El Barroco es un período histórico que se desarrolla en el siglo XVII y que supuso el abandono del pensamiento renacentista y del estilo del siglo XVI. El optimismo, la exaltación del hombre y de la naturaleza son sustituidos por la melancolía, el desengaño y el desprecio de lo terrenal.

España, que por aquel entonces era la primera potencia mundial, se encuentra en un período de decadencia debido a la miseria, a la despoblación, a la bancarrota económica y a la expulsión de los judíos y de los moriscos. Fue en esta situación donde se alcanzó el esplendor artístico y literario.

Los reyes, que no solventaban la situación, delegaban su poder en validos, siendo el más famoso el conde-duque de Olivares. Felipe III empobreció la agricultura al expulsar a los judíos. Felipe IV perdió territorios en Europa y elevó los impuestos, con lo que la población emigró. Carlos II pierde Portugal y Francia comienza a conseguir la hegemonía mundial. Además, se acentúa el centralismo burocrático y con él, el auge del mundo cortesano, que refleja los contrastes de la época.

El pensamiento del siglo XVII se caracteriza por el pesimismo y el desengaño por el fracaso de los ideales renacentistas, lo que dio lugar a la pérdida de confianza en ellos. Además surgió la preocupación por el paso del tiempo. Los rasgos principales que caracterizan el arte barroco son:

  • La búsqueda del efectismo y de una creación original del artista, que se inspira en los modelos clásicos como una fuente estética y temática que permite desarrollar la individualidad y creatividad del artista.
  • El Barroco busca la desmesura y la exageración y para conseguirlo acentúa los contrastes para buscar el desequilibrio.
  • El arte refleja la falsedad del mundo por medio del tema del desengaño.
  • Abunda el adorno y la complicación frente a la naturalidad y sencillez renacentista.

En el Barroco surgen varias corrientes literarias, cada una con un autor que destaca sobre los otros. Los más famosos son el culteranismo y el conceptismo, pero también encontramos el popularismo, el clasicismo y el realismo.

  • El culteranismo se caracteriza por la búsqueda de la belleza complicando el texto con cultismos y metáforas. El máximo exponente fue Luis de Góngora.
  • El conceptismo se basaba en la asociación de palabras de forma ingeniosa. Al artista le interesaba la agudeza del ingenio. El autor más destacado fue Quevedo.
  • El realismo se refleja sobre todo en Cervantes y en la novela picaresca. Describe los aspectos más desagradables de la realidad sin exageraciones, de forma simple. “El Quijote” y “El Buscón” son ejemplos de novelas realistas.
  • El clasicismo fue desarrollado por los Hermanos Argensola. Ellos basaban sus poemas en los temas y metros clásicos. Hicieron también algunas traducciones y fueron los iniciadores del teatro con obras poco conocidas pero bastante buenas. Se conservan también algunas cartas.
  • Por ultimo el popularismo, cuyo máximo autor fue Lope de Vega. A diferencia de los autores culteranos, que escribían de una manera que el pueblo no entendía, Lope intentó cambiarlo y por eso habla de temas cotidianos y en un lenguaje simple. De ahí el gran número de comedias que escribió.

La Celestina

La Celestina es el nombre por el que se conoce a la Comedia o Tragicomedia de Calisto y Melibea.

La primera edición data del año 1499. Posteriormente aparecieron otras ediciones. Al comienzo hay unos versos acrósticos que nos señalan que el autor es Fernando de Rojas, un toledano que estudió Derecho en Salamanca y que ejerció el cargo de Alcalde Mayor. Poseía una biblioteca muy extensa. Las primeras ediciones de la Celestina constaban de 16 actos a los que se añadieron cinco nuevos. En cuanto al género, hay alguna discrepancia. Algunos la catalogan como una novela dramática, otros como novela dialogada, otros incluso como agenérica; pero el género mas difundido es el de comedia humanística: género que sintetiza la comedia latina, la elegía medieval y el teatro religioso, aunque la Celestina no está hecha para ser representada, sino leída.

Los temas principales de la obra se reducen al amor, la muerte y la codicia. El amor que nos habla Fernando de Rojas es un amor físico. También se puede considerar como un tema la magia.

El resumen de la obra es el siguiente: Calisto entró en un huerto, se encontró con Melibea y se quedó enamorado de ella, pero no le hizo caso. Se lo contó a su criado Sempronio, el cuál habló con una alcahueta a la que llamaban Celestina para que le concertara una cita. Pármeno, otro criado de Calisto, era conocido de Celestina. Ésta fue a casa de Melibea y la hechizó para que se enamorara de Calisto. Después volvió a casa del joven y le contó todo lo que había pasado. Celestina se quedó con un cordón que Melibea le había dado. Tras esto, van Pármeno y la alcahueta a casa de Areusa y el criado pasa allí la noche. Quedaron al día siguiente Sempronio, Pármeno, Elicia, Areusa y Celestina para comer mientras Calisto iba a la iglesia. Mientras comían llegó Lucrecia, la criada de Melibea, y le dijo a Celestina que fuera a hablar con su ama. Ésta le contó que se había enamorado de Calisto y Celestina se lo comunicó al joven. Fueron él y sus criados a casa de Melibea y quedaron en verse al día siguiente. Después, Sempronio y Pármeno fueron a casa de Celestina a reclamar las ganancias, y al no dárselas, matan a Celestina. Después fueron arrestados y matados. Calisto se lamenta por ello. Cuando volvió a ver a Melibea, que no fue por mucho tiempo, volvieron a quedar. Areusa y Elicia planean asesinar a Calisto y a Melibea, y contratan a Centurio. En el huerto de Melibea estaban hablando ella y Calisto, y éste oyó un ruido. Se asomó para ver que era y se mató. Melibea se lamentó tanto que también se tiró desde lo alto de una torre. Finalmente Pleberio se lamenta por ello.

Los personajes más importantes de la obra son: Celestina, el personaje más importante. Es una alcahueta que se mueve por la codicia y el apetito sexual, se dedica a concertar citas amorosas, es muy inteligente y astuta. Calisto, es un joven al que solo le preocupa satisfacer sus deseos, cínico y egoísta, se entrega al loco amor por Melibea. Ella es una joven hermosa y rica que se mueve por su condición social. Cuida mucho de su honor. Pármeno y Sempronio son criados de Calisto. Pármeno es corrompido por los otros personajes y Sempronio sirve a Calisto para aprovecharse de él. Elicia y Areusa son dos prostitutas rencorosas y envidiosas que pretenden que Centurio vengue la muerte de los criados de Calisto, que eran sus amantes. Los padres de Melibea son Alisa y Pleberio.

Esta obra, una de las más importantes de la literatura española, da paso a un nuevo movimiento: el Renacimiento.

La obra se sitúa en una ciudad, aunque no se sabe cuál, con diálogos en las calles, plazas e iglesias y la acción principal tiene lugar en las casas de Calisto, Melibea y Celestina.

En cuanto al tiempo, entre la escena-prólogo y la siguiente han pasado unos días. A esto seguirían tres días de acción ininterrumpida. Entre los actos XV y XVI pasa un mes. El resto transcurre en un día y medio.

En la lengua de la Celestina se pueden distinguir dos niveles, que se corresponden a las clases sociales. Los señores hablan de un modo culto y con frases largas. Melibea es más clara y elegante. Los criados hablan con frases breves con muchos refranes. Celestina muestra su astucia mediante el lenguaje.

En la obra se cultivan dos estilos enfrentados: el culto, donde predomina el hipérbaton, la sintaxis latinizante, el léxico preñado de cultismos, el párrafo largo y la subordinación; y el popular. De frase corta, con refranes y frases hechas. Abundan además las geminaciones, los paralelismos y las antítesis. Se hace un uso inteligente del aparte y del monólogo. Se le ha hecho una dura crítica por su exceso de erudición en la obra hay muchas citas, sentencias y alusiones históricas y mitológicas que suelen desagradar al lector moderno. Los párrafos donde se busca el estilo elevado ofrecen amaneramiento, domina en ellos la colocación del verbo al final de la frase, abundan las amplificaciones y los latinismos. El lenguaje llano incurre en verbosidad minuciosa, pero el diálogo imprime dramatismo y variedad. La Celestina prescinde del uso de dialectos. El uso de ejemplos y sentencias es una presentación realista del habla usual. Al igual que en toda la literatura de la época destaca el uso de refranes. Rojas se inspiraba mucho en Petrarca. Cuando usaba préstamos suyos que sonaban pomposos y retóricos era porque el autor pretendía que lo fueran. En algunas ocasiones llegó a copiar frases textuales de Petrarca.

Para finalizar, el influjo de la Celestina se dejó sentir de forma subterránea en la novela picaresca, y en la Tía Fingida y el Don Quijote de Miguel de Cervantes, así como en muchas obras del siglo XVI.

El Romancero

El romance como forma poética ocupa un lugar destacado desde el siglo XIV hasta nuestros días. En ese siglo los cantares de gesta comenzaron a fragmentarse debido a su longitud. De este modo sobrevivieron aquellas partes que al público les causaba mayor interés. Puesto que el romance no pertenece al género épico, se le suele definir como perteneciente al género épico-lírico.

El conjunto de romances tradicionales de creación anónima, transmisión oral y compuesto para el canto recibe el nombre de Romancero Viejo y surgió en los siglos XIV y XV.

El romance es un poema no estrófico de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares y en el que quedan sueltos los impares (8-, 8a, 8-, 8a). Como es de transmisión oral usa algunos recursos dirigidos a los espectadores: la dramatización de las escenas, los apóstrofes dirigidos al espectador, la aparición del narrador en la escena, la apelación al protagonista del romance, las repeticiones, los recursos paralelísticos y las aliteraciones.

La característica más popular es la tendencia a la fragmentación, es decir, nos presentan las escenas sin introducción. De repente nos podemos encontrar en medio de una gran batalla épica. Así, el romance se caracteriza por su capacidad de sugerencia, ya que causa una gran intensidad imaginativa y emocional en el oyente. Por otro lado cabe señalar algunas características del lenguaje épico que emplea el romance como el epíteto épico, el gusto por el léxico o el lenguaje arcaico.

Los romances se clasifican según su composición y sus temas en:

Romances noticiosos y fronterizos: narraba las batalles en las fronteras entre los moros y los cristianos y otros sucesos.

Romances de tema épico nacional: se centraban en las aventuras de personajes legendarios españoles como el Cid.

Romances novelescos: se incluyen romances amorosos, leyendas, misterio...

Romances líricos: en ellos el autor expresa sus sentimientos haciendo referencia al amor.

Romances históricos y religiosos: nos hablan de hechos antiguos relacionados con Jesús y la Biblia o de la cultura clásica.

El éxito de esta composición poética atrajo a poetas posteriores al siglo XV. Así, Lope de Vega, Góngora y Quevedo escribieron numerosos romances (s.XVII), Espronceda y Zorrilla (romanticismo) y Machado, Alberti y García Lorca (s.XX).

Jorge Manrique

Fue el poeta cortesano mas importante del siglo XV. Nació en Palencia en el seno de una familia muy importante de la época. Combatió en las guerras civiles junto a la reina Isabel la Católica. No solo era militar, sino que también estudió Humanidades y escribía.

Su obra no es muy extensa. Destacan tres poemas burlescos, algunos amorosos y sobre todo una elegía considerada de las mejores obras de la literatura española: las Coplas por la muerte de su padre. En cuanto a sus recursos métricos podemos decir que usa repetidamente la canción, la copla real, la copla castellana, la copla de pie quebrado, la esparza y la copla de arte menor. Su rima no está muy cuidada. Prefiere usar un lenguaje llano al contrario de otros autores de la época como Juan de Mena o el Marqués de Santillana que usaban un lenguaje mas culto. En ocasiones incluye vulgarismos.

Su obra más importante fue las Coplas a la muerte de su padre. Este poema es una elegía, es decir, un canto al dolor que produce la pérdida de un ser querido, en este caso su padre don Rodrigo al que Jorge respetaba y admiraba. En cuanto al tema, el poema nos habla de la vida y de la muerte, de la vanidad, de la fama, de la fugacidad de la vida y de la fortuna. Por su estructura el poema está compuesto por cuarenta coplas de pie quebrado (8a, 8b, 4c, 8a, 8b, 4c) que proporciona un ritmo sereno y solemne. Dentro de la elegía podemos distinguir tres partes:

Coplas I a XIV: es sermón filosófico más que una elegía. Se caracteriza por la reflexión metafórica sobre la vida y la muerte y por el uso de un yo poético en primera persona del plural.

Coplas XV a XXIV: se dan ejemplos concretos de las reflexiones anteriores. Se caracteriza por el empleo de la interrogación retórica “ubi sunt?” y finalmente nos dice que todo en este mundo se acaba.

Coplas XXV a XL: en esta ultima parte nos concreta aun mas en la figura de su padre don Rodrigo. Al principio nos retrata como fue su vida alabando sus virtudes y su valor. Finalmente don Rodrigo acepta con resignación la muerte.

Este poema también se puede interpretar como una alabanza a la nobleza, ya que las ideas renacentistas que van entrando en España la están desprestigiando.